DOCENTE COMO RECURSO

DOCENTE COMO RECURSO

El “tono emocional” del docente es una herramienta básica para ayudar a los/as niño/as con dificultades conductuales, que se trasmite a través del lenguaje corporal (mirada, tono de voz, prosodia, postura corporal…). Cuando respondemos desde una presencia firme, amable y tranquilizadora nos convertimos en parte de la solución para ayudarles a resolver sus problemas.

Sin embargo, no siempre es fácil responder de esta forma regulada y calmada al reto que supone corregular a un/a niño/a cuando presenta problemas de conducta. Como seres humanos todos activamos inconscientemente nuestras defensas ante situaciones que “neuroceptamos” como amenazas, o bien huimos o simplemente nos bloqueamos.

Es importante que seamos conscientes de cómo nos impactan emocionalmente estas dificultades, de nuestras reacciones emocionales y de cómo esto afecta a nuestra capacidad para corregular emocionalmente al alumnado.

Para esto se requiere una conciencia compasiva de lo difícil que es como docente acompañar a este alumnado y poner en el foco de la intervención también el cuidado y acompañamiento al claustro.

Os dejamos aquí algunas herramientas que os puedan resultar útiles para la autorregulación, como forma de practicar el autocuidado, y fortalecer vuestros recursos mientras acompañáis, en equipo, al alumnado con desafíos en el desarrollo psicosocial.


Plan de bienestar del equipo: cuidarnos para poder cuidar

En los centros educativos hablamos mucho de acompañar, regular, escuchar y sostener… pero a veces olvidamos que quienes hacemos ese trabajo también necesitamos espacios donde parar, respirar y recolocarnos. Este Plan de Bienestar nace precisamente de ahí: de la certeza de que el bienestar docente no es un extra, sino la base sobre la que se construye cualquier intervención educativa.

El documento recoge propuestas sencillas, realistas y con un toque de humor —desde rituales diarios hasta actividades mensuales— para que los equipos puedan cuidarse sin perderse en grandes planificaciones. Pequeñas prácticas que ayudan a rebajar tensiones, reconectar con uno/a mismo/a y con los/as compañeros/as, y sostener el día a día sin que la mochila emocional pese tanto.


Círculos que cuidan: una práctica restaurativa para fortalecer el bienestar

En nuestras aulas, igual que en nuestros equipos, necesitamos espacios donde las personas se sientan vistas, escuchadas y cuidadas. Este recurso presenta una práctica restaurativa concreta: los círculos de cuidado, una forma sencilla y poderosa de generar seguridad emocional y fomentar la conexión entre quienes comparten un mismo espacio educativo.

A través de propuestas vivenciales, preguntas guía y pequeños rituales de encuentro, los círculos nos ayudan a abrir momentos de escucha auténtica, a construir comunidad y a recordar que el bienestar no es un añadido, sino el punto de partida para que el aprendizaje suceda. Un material pensado para inspirar al docente y acompañarlo en la creación de entornos más humanos, cercanos y sostenibles.